Durante muchos años St. Croix ha sido reconocida pionera en la aplicación de tecnología en sus cañas. Su proceso exclusivo de fabricación que combina materiales muy avanzados con los más tradiconales procesos de fabricación a mano. Gracias al potencial tecnológico obtienen los más altos niveles de la industria, consiguiendo al mismo tiempo un producto más económico que otras competidoras.







